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Dos cuadros en Cuenca y Huelva (España)

Cuenca es una pequeña ciudad española en la que, en 1934, el fundador del Opus Dei imprimió Consideraciones espirituales, primera versión del libro que, corregido y ampliado, pocos años más tarde tituló Camino. Con ocasión del nonagésimo aniversario de ese hecho se organizó en la ciudad, el 25 de junio, una mesa redonda en la que participaron Mons. José María Yanguas, obispo de Cuenca; D. Lluís Clavell Ortiz-Repiso, presidente de la Academia de Santo Tomás de Aquino en Roma; y D. José Carlos Martín de la Hoz, director de la Oficina de las Causas de los Santos de la Prelatura del Opus Dei en España. Al día siguiente, fiesta de san Josemaría, se bendijo un retrato suyo en la parroquia de San Esteban Protomártir.

En la mesa redonda se pusieron de relieve las circunstancias que llevaron a san Josemaría a visitar en varias ocasiones, en los años treinta del siglo pasado, la ciudad de Cuenca para entrevistarse con el obispo, el beato Cruz Laplana, pariente de su madre.

El cuadro de san Josemaría en la céntrica iglesia de San Esteban Protomártir es obra del pintor conquense Pedro Romero Sequí. Fue bendecido por monseñor José María Yanguas tras la eucaristía en honor del fundador del Opus Dei el día de su fiesta. Junto a él se colocó una placa conmemorativa del 90º aniversario de la publicación de Consideraciones espirituales.

También Huelva, capital de provincia situada en el suroeste de España, cuenta con un nuevo cuadro de san Josemaría para el culto de los fieles. Ha sido bendecido el 6 de octubre.

La parroquia de Santa Teresa de Jesús, donde el cuadro ha sido colocado, se encuentra en el popular barrio de La Orden, en el que desde finales de los años setenta hay una plaza dedicada a san Josemaría. En la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, contigua a la de Santa Teresa de Jesús, fue párroco durante años don Manuel López Vega (1923-2019), socio de la Sociedad Sacerdotal de la Santa Cruz, que fundó varias cooperativas para ayudar a resolver los problemas de infravivienda de la zona. Una grave crisis económica le puso en un serio aprieto en un momento en que estaba embarcado en un proyecto de construcción de doscientas ochenta y ocho viviendas: no se podían pagar las obras, gran parte de los cooperativistas habían abandonado, y los pocos que quedaban exigían su vivienda o su dinero. Dada la insolvencia de la cooperativa, las reiteradas solicitudes de ampliación del préstamo que una entidad bancaria había concedido fueron desatendidas. En aquella situación dramática, don Manuel, junto con varios feligreses, se encomendó durante nueve días al fundador del Opus Dei, que había fallecido hacía poco, y al concluir la novena llegó una carta del banco que había denegado el aumento del préstamo: después de reconsiderar la cuestión, había decidido acceder a la petición. Se salvó el trance, se terminaron las viviendas y la cooperativa volvió a llenarse de socios. Poco después se dedicó la plaza a san Josemaría.

El cuadro que ahora se ha colocado en la parroquia de Santa Teresa de Jesús es obra de Manuel Higueras, pintor hiperrealista y, durante el curso académico 2023-2024, colaborador en la pastoral de esa parroquia como seminarista.

Romana, n. 79, julio-diciembre 2024, p. 252-253.

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