Zaragoza y Perdiguera celebran el centenario de la ordenación de san Josemaría
Con motivo del centenario de la ordenación sacerdotal de san Josemaría Escrivá la ciudad de Zaragoza acogió, del 27 al 30 de marzo, diversos actos conmemorativos. También otras ciudades que fueron importantes en la trayectoria sacerdotal del fundador del Opus Dei, como Roma y Logroño, quisieron sumarse a la celebración. Perdiguera, localidad aragonesa a la que san Josemaría fue destinado recién ordenado sacerdote, también le recordó al cumplirse cien años de su paso por allí como regente auxiliar.
El día 27 tuvo lugar en Zaragoza, en la Casa de la Iglesia, un acto académico en el que tomaron la palabra el arzobispo, monseñor Carlos Escribano; el historiador José Luis González Gullón, que hizo un recorrido por los momentos fundamentales de la vocación sacerdotal de san Josemaría; el prefecto del Dicasterio para el Clero, cardenal Lazzaro You Heung-sik, que habló de la identidad y misión del sacerdote (entre el público había unos trescientos sacerdotes de diferentes diócesis), y el prelado del Opus Dei, cuya intervención se recoge en este número de Romana. Posteriormente hubo un coloquio entre los sacerdotes asistentes a la jornada y el prelado del Opus Dei, y más tarde una vigilia de oración en la iglesia del Real Seminario de San Carlos Borromeo por las vocaciones sacerdotales, en el curso de la cual se sucedieron canciones y testimonios variados, además de unas palabras del cardenal y, al final, una bendición eucarística solemne.
El día 28, aniversario de la ordenación sacerdotal de san Josemaría, monseñor Santos Montoya, obispo de Calahorra y La Calzada-Logroño, celebró una Misa en la concatedral de Santa María de la Redonda, en Logroño. En Roma, ese mismo día, monseñor Mariano Fazio presidió una concelebración eucarística en la basílica de San Apolinar, tras la cual hubo, en el aula magna de la adyacente Pontificia Universidad de la Santa Cruz, un acto sobre la figura sacerdotal de san Josemaría en el que, además del vicario auxiliar de la prelatura, intervino el profesor Luis Cano, docente de Historia de la Iglesia y miembro del Istituto Storico San Josemaría Escrivá.
También en Zaragoza se celebró ese día una Misa en recuerdo de la ordenación de san Josemaría. Tuvo lugar en la iglesia en la que esta tuvo lugar, la del Seminario de San Carlos, con monseñor Ocáriz como celebrante principal. Tras la Misa, el prelado llevó en ofrenda a la Virgen del Pilar cien rosas rojas en acción de gracias por los cien años de sacerdocio del fundador del Opus Dei.
Perdiguera tomó el relevo de las celebraciones el domingo 30 de marzo. Al día siguiente se cumplirían cien años de la llegada de san Josemaría a la parroquia como regente auxiliar. El arzobispo de Zaragoza envió un caluroso mensaje que terminaba con una emotiva aclamación: «¡Viva santa Beatriz, nuestra patrona! ¡Viva san Josemaría, nuestro mosén!». Se leyó tras la Misa solemne que concelebraron nueve sacerdotes. Después, en un acto presidido por el alcalde, José Manuel Usón, se inauguró la Replaceta Mosén Josemaría Escrivá. Posteriormente, el Salón Monte Oscuro acogió un coloquio titulado “La herencia de Perdiguera en el mensaje de San Josemaría”, con intervención de diversas personas (entre otras, el hijo de uno de los niños que recibieron a san Josemaría el día de su llegada a Perdiguera) y en presencia de numeroso público.
Romana, n. 80, enero-junio 2025, p. 117-118.