envelope-oenvelopebookscartsearchmenu

En breve

Proyecto Transfrontera, en apoyo de las mujeres inmigrantes (Sevilla, España)

Proyecto Transfrontera es una iniciativa social y educativa nacida en Sevilla en 2011 para apoyar a mujeres inmigrantes, muchas de las cuales trabajan en el servicio doméstico y cuentan con pocos recursos y redes de apoyo. Surgió del contacto directo de su fundadora con algunas mujeres que se encontraban en esta situación y que le hicieron presentes sus principales necesidades: el aprendizaje del idioma, el acompañamiento personal y la integración social y cultural.

El eje central del proyecto, en el que colaboran muchas antiguas alumnas del centro educativo Ribamar, son las clases de español. Son impartidas por voluntarias los fines de semana, momento en que estas mujeres suelen tener mayor disponibilidad. Con el tiempo, Transfrontera ha ido ampliando su oferta con talleres prácticos y formativos como cocina, costura, manualidades, cursos específicos de atención domiciliaria a personas mayores y actividades culturales como visitas a museos, excursiones y participación en fiestas locales. De este modo se facilita la integración y el acceso al mercado laboral y se fomenta la convivencia con personas de nacionalidades, culturas y religiones distintas de la propia.

Un elemento clave del proyecto es el acompañamiento humano: crear un espacio de confianza en el que compartir experiencias y establecer lazos de amistad. Cada año participan entre 50 y 60 mujeres de hasta 13 nacionalidades.

Además, para quienes lo desean, el proyecto ofrece también actividades de formación cristiana y espiritual, convivencias y peregrinaciones, sin perjuicio del respeto a la diversidad religiosa de las participantes.

“Manos que cuidan”: al servicio de los cuidadores de personas dependientes (Santiago de Chile)

Hay muchas iniciativas sociales orientadas a quienes enfrentan enfermedades o condiciones de dependencia, pero pocas se detienen a mirar a quienes están detrás de ellos día tras día: los cuidadores. Vicente Larraín, estudiante de Ingeniería, es uno de los impulsores de Manos que Cuidan, un proyecto social que ha nacido en Chile en respuesta a esa realidad frecuentemente invisibilizada.

La idea tomó forma en agosto de 2024, cuando un grupo de estudiantes de la Residencia Universitaria Alborada, de Santiago, se planteó participar en el Congreso Universitario UNIV con una propuesta de impacto social. Tras varias reuniones con algunas fundaciones como Teletón y Las Rosas, que acogieron la propuesta con entusiasmo y comprometieron su apoyo, se implementó un plan piloto en la comunidad de Cajón (Temuco) que luego se extendió a la comuna de Vilcún, una de las más vulnerables del país, donde se estableció una colaboración estratégica con la agrupación Abrazo Solidario.

Con este plan piloto, desarrollado en enero de 2025, se pudo prestar apoyo a algo más de 20 familias, incluyendo tanto a cuidadores como a personas cuidadas. A partir de esa experiencia se diseñó una nueva etapa del proyecto: tres operativos clínicos y psicoeducativos, realizados en marzo, abril y mayo, que beneficiaron a 30 familias con integrantes en situación de dependencia severa.

Cada operativo contó con un equipo interdisciplinario compuesto por profesionales de la enfermería, la kinesiología, la terapia ocupacional y otras especialidades. En el mes de abril, los promotores del proyecto contaron también con la colaboración desinteresada del Dr. Alejandro Ceriani, médico internista y geriatra, que brindó atención especializada a personas mayores de 60 años. Fue también en abril cuando Manos que Cuidan fue presentado en el congreso internacional UNIV FORUM, en Roma, y obtuvo el primer premio.

Entre tanto, el objetivo de la iniciativa ha quedado definitivamente fijado: brindar acompañamiento integral y apoyo continuo a cuidadores de personas en situación de dependencia. El proyecto, que actualmente se encuentra en una etapa de planificación para garantizar su sostenibilidad a largo plazo, se estructura en dos etapas principales. En la primera, de diagnóstico y acompañamiento humano, un grupo de voluntarios visita zonas rurales para conocer la realidad de los cuidadores y sus familias, conversar sobre sus necesidades, escuchar sus historias de vida y ofrecer un espacio de diálogo personal y espiritual. En la segunda, de intervención profesional, se realizan operativos mensuales coordinados por la Fundación Las Rosas, con un equipo de especialistas que visita a las familias identificadas. Allí se brinda atención clínica, psicoeducación y formación en técnicas de cuidado para los cuidadores, mejorando así su bienestar y el de sus seres queridos.

Peregrinos de esperanza: una jornada sacerdotal con motivo del jubileo (Valladolid, España)

El 27 de noviembre, algo más de ochenta sacerdotes se reunieron en el centro de conferencias El Rincón (Valladolid, España) para celebrar una jornada sacerdotal con motivo del jubileo de la esperanza.

El encuentro comenzó con la intervención de Enrique Molina, teólogo moralista, quien subrayó que la esperanza sostiene a la Iglesia en un tiempo como este en el que llega el jubileo, tiempo de «noches oscuras», e incluso en medio del dolor. De hecho, la jornada sacerdotal de El Rincón quería ser una invitación a renovar la esperanza y la amabilidad en el ministerio sacerdotal, en tiempos marcados por incertidumbres y soledad.

Juan Luis Lorda, doctor en Teología y profesor en la Universidad de Navarra, propuso, en su intervención, dejar atrás la «excesiva conciencia del mal» y recuperar una mirada confiada. Recordó que la esperanza nace de la gracia, y animó a ver el mundo «con los ojos del cielo» y a ejercer un sacerdocio sencillo, humilde y cercano. Por su parte, Jesús Fernández Lubiano, vicario general de la diócesis de Valladolid, habló de la amabilidad como rasgo esencial del pastor. Afirmó que la verdadera fuerza del sacerdote está en su capacidad de consolar y abrir caminos y defendió una pastoral nacida de la ternura y la cercanía, no de la estrategia.

La jornada terminó con una llamada a vivir el jubileo desde la esperanza, la caridad y la cercanía. Se recordó a los asistentes que el mundo necesita sacerdotes que sean «peregrinos de esperanza».

Kalinangan Youth Foundation: Cuando la tierra tiembla (Cebú, Filipinas)

El 30 de septiembre, un terremoto de 6,9 grados de magnitud en la escala Richter asoló Cebú. Las víctimas fueron al menos 79. Una fundación de Manila, Kalinangan Youth Foundation (KALFI), que tiene por misión la formación y el desarrollo humano de las jóvenes inspirándose en las enseñanzas de san Josemaría, se puso inmediatamente en marcha para ayudar económicamente en las operaciones de asistencia y, por medio de voluntarias de la propia fundación, echar una mano a la población de aquella zona.

El viaje de las voluntarias a Cebú fue una aventura de doce horas. «No fue propiamente un viaje», dijo con aliento poético una de las voluntarias, «sino una peregrinación de amor, dolor y fe».

El panorama con que se encontraron era tremendo. Pudieron distribuir agua, tiendas de campaña y lonas de plástico. Prepararon y sirvieron comidas para un millar de personas. Cocinaban por la noche, para poder dar de comer al día siguiente por la mañana a tal cantidad de gente.

La misión de socorro prosiguió después, principalmente los fines de semana. Algunas chicas implicadas en KALFI que no pudieron viajar a Cebú encontraron otros modos de ayudar: recogieron donativos, empaquetaron alimentos, compraron personalmente algunos bienes necesarios.... También se ha obtenido ayuda de algunos benefactores, como un proveedor de camas plegables que las ofreció a bajo precio o una compañía de alquiler de vehículos que puso gratuitamente a disposición del equipo de voluntarias sus camiones y furgonetas.

Centro Elis: Proyecto Includere per Crescere para la formación de reclusos (Roma)

Includere per Crescere es una iniciativa del consorcio de empresas ELIS que aspira a hacer de la inclusión un motor de crecimiento para la economía y para la sociedad.

Las personas frágiles o con necesidades específicas, y entre ellas quienes cumplen condena en la cárcel, no son un peso, explica Giada Susca, responsable de innovación social en la división Elis Open Innovation. Quien piensa que los reclusos son una carga para el Estado quizá ignora que han de pagar unos 150 euros mensuales, lo que en muchos casos conlleva que al salir de la cárcel, si no consiguen insertarse en el mercado laboral, se encuentren con una deuda que fácilmente les conducirá a cometer nuevos reatos para poder saldarla. Desde 2024, sin embargo, mediante el programa Inclusion Mindset, con el que se ha estimulado a las empresas a tomar conciencia de la importancia de ayudar a los detenidos y a las personas frágiles a cumplir sus sueños, y tras un evento ad hoc en una cárcel de Milán, varias compañías han comenzado a invertir en la preparación profesional de la población carcelaria y en su inserción en el mercado del trabajo.

Naturalmente, el proyecto es, sobre todo, una ayuda directa a los propios detenidos. El ejemplo de Antonella, en la cárcel desde hace diez años, lo dice todo: gracias a su trabajo diario como telefonista en un call center instalado dentro de la cárcel ha recobrado las ganas de vivir y puede ayudar a su madre enferma.

Programa Spes de la Escola Esportiva Brafa: deporte y esperanza para los invisibles (Barcelona, España)

La escuela deportiva Brafa ha puesto en marcha el programa Spes para ayudar a personas vulnerables, conocidas a veces como “los invisibles”, a recuperar su dignidad y visibilidad social. A través de partidos de fútbol gratuitos, acompañamiento y talleres, los participantes encuentran un espacio seguro para integrarse, confiar en los demás y desarrollarse personalmente.

Historias como la de Rubén, que pasó de vivir en una tienda de campaña a ahorrar para hacer un curso de entrenador, o Rüdiger e Issa Fofana, refugiados en centros de acogida, son prueba del impacto del programa. Mamary, que tras salir de la calle consiguió trabajo y ahora colabora como voluntario, es otro ejemplo de cómo Spes transforma vidas.

Con la colaboración de más de veinte entidades del tercer sector, Spes no solo fomenta el deporte y la socialización, sino que también acompaña a los participantes en la regularización de su situación legal, ofreciendo así un camino real hacia la integración y la esperanza, que es justamente lo que significa su nombre.

Club La Viña: una iniciativa para el florecimiento en la edad adulta (Guadalajara, México)

En el área metropolitana de Guadalajara ha comenzado su andadura el Club La Viña, una iniciativa formativa dirigida a jubilados que busca responder a los retos propios de esta etapa de la vida, como el aislamiento o la pérdida de reconocimiento social. El proyecto nace tras una investigación realizada con personas de entre 60 y 85 años que evidenció no solo estas necesidades, sino también una marcada disposición a mantenerse activos, servir a los demás y cultivar una vida espiritual profunda.

Las actividades del Club dieron inicio formalmente el sábado 12 de julio con una jornada inaugural. Desde entonces se han sucedido encuentros mensuales que consolidan la propuesta en torno a tres pilares: amistad, florecimiento y servicio. Destacó especialmente la jornada de diciembre, que con motivo de la Navidad se abrió a la participación de las esposas, lo que reforzó el sentido de familia que caracteriza a este proyecto.

Cada jornada sigue una estructura que armoniza la dimensión espiritual, formativa y social. El día comienza a las 8:30 h con la celebración de la Santa Misa, seguida de un desayuno. Posteriormente, los asistentes participan en conferencias sobre temas de actualidad o de historia, realizan actividades físicas adaptadas a su edad y asisten a talleres prácticos. El encuentro concluye con un aperitivo, momento en el que se comparten experiencias y se fortalecen los lazos de amistad. La acogida ha sido muy positiva y ha hecho que los propios participantes se sientan movidos a invitar a sus amigos y conocidos a formar parte de esta nueva comunidad.

Romana, n. 81, julio-diciembre 2025, p. 276-280.

Enviar a un amigo